
Vlad Circus: Cursed of Asmodeus y el interminable círculo de locura
Las penurias del Circo Vlad continúan… La precuela de la aventura gráfica de Indiesruption ya está disponible en todas las consolas y en Steam.
ANÁLISIS
Había una vez… Un circo
Vlad Circus es uno de los proyectos nacionales más ambiciosos de los últimos tiempos. Ya nos imaginábamos algo así cuando se anunció el primer juego y, al mismo tiempo, anunciaron la novela precuela escrita por Durgan Nalar. Había algo en esa forma de contar la historia que solo un escritor podía llevar adelante.
El anuncio del segundo juego tomó por sorpresa a todos y más a aquellos que habían terminado el primero. ¿Cómo pensaban continuar teniendo en cuenta el final del primer título? Algo de tranquilidad trajo el anuncio de que era una precuela, y luego de haber jugado la demo.
Ahí arrancamos a especular con que está nueva entrega tendría como base la novela pero nos encontramos con que la historia cuenta otro triste capítulo en la vida de este circo.


Curse of Amodeus empieza mostrando la muerte de Josef Pretescu, el hermano menor del dueño del circo, que es electrocutado en la silla luego de ser acusado de quemar la caravana. Sin embargo, unos momentos después, despertamos en una camilla metálica sin poder hablar y sin entender porque estamos vivos.
Mientras recorremos ese extraño lugar vamos encontrando espejos que nos llevan a 3 días antes para mostrar cómo llegamos a San Reno, el último destino del circo, con la idea de regresar a trabajar con Troupe. Pero la conducta de Josef, alcohólico y jugador empedernido, no permite que sea una tarea tan sencilla. Nuestro hermano intentará ayudarnos pidiéndonos que convenzamos a la estrella del museo de los 10 centavos que se una a la caravana.
Así se irá desarrollando esta historia. Entre las calles de San Reno, para cumplir la tarea encomendada, y a través de ese extraño lugar llenos de cadáveres y extraños personajes para entender cómo llegamos ahí y que quieren de nosotros.


La jugabilidad del título no se diferencia mucho de su predecesor. Deberemos ir resolviendo puzzles y consiguiendo objetos que nos permitirán acceder a nuevas áreas. También contamos con la posibilidad de combinar objetos para lograr nuevos elementos necesarios para resolver alguna situación.
Lo que más extrañe sin embargo fue la acción que tenía el primer título. En esta ocasión, más que patear algunas ratas, no tiene ningún otro momento de acción, sino más un gameplay mas centrado en encontrar algo en particular para avanzar o hablar con alguien en específico.


Esto no quita que Cursed of Asmodeus sea un juegazo, que pelea entre los mejores de este año. La manera de narrar tanto el pasado como el presente, y que las dos historias se vayan entrelazando lentamente, son una muestra de la ingeniosa narrativa de esta saga.
Creo que ahí está el valor más grande de este título. Logra sumar historia a la vida del circo y las circunstancias que rodean el misterioso incendio. Pero al mismo tiempo, es una historia completamente disfrutable sin saber nada ni haber jugado al primero. Lo cual lo hace una pieza redonda, que cierra por todos lados.
Por supuesto, tanto el cierre de esta entrega como el del anterior te dejan con un gran signo de interrogación, haciendo que está historia pueda seguir creciendo tanto en otros títulos como en otros estilos de arte (hace poco lanzaron una convocatoria para grabar una serie).
Así que esta no va a ser la última vez que escuchemos de Vlad, su circo y su grupo de fenómenos.


Vlad Circus: Cursed of Asmodeus está disponible desde el día de hoy, y lo vamos a poder encontrar en la tienda de Nintendo (aunque no en la Argentina), Playstation, Xbox y PC, siendo que en esta última se puede comprar en Steam, Epic y GOG.