
Gears of War: Reloaded: La guerra no cambia, se remasteriza
Ante la próxima salida de E-Day, la precuela de la historia de Gears of War, Xbox ha sacado una remasterización del primero de ellos. ¿Cómo se ve Gears of War: Reloaded? ¿Hay una diferencia con la versión del 2015? Eso y más te contamos en nuestro análisis.
ANALISIS INTERNACIONALES
Gear Up! Preparándonos para E-Day
Hace unas semanas subimos una editorial en la cual nos preguntabamos el valor y la necesidad de los remakes y remasters, y como una de las principales utilidades es relanzar una franquicia ante el inminente lanzamiento de una nueva entrega de la misma.
Hace poco más de un año, durante el Xbox Games Showcase en el Summer Game Fest, se anunció Gears of War E-Day, una precuela a toda la historia de los Gears, que ya cuenta con 5 títulos en su trama principal. Habiendo salido el primero en 2006, para la Xbox 360.
Por lo cual no es sorpresa que tras dicho anuncio hayan decidido remasterizar y relanzar el primer Gears, con mejores resoluciones y rendimientos, y crossplay con todas las plataformas.


La historia de Gears se puede resumir en humanos oprimidos por una fuerza alienígena invasora, los Locust, y su lucha por recuperar el planeta. Un recurso argumental bastante utilizado, pero que en este caso funciona perfectamente a partir de sus personajes, las relaciones entre ellos, y los giros argumentales que nos dejan al borde del asiento.
En la primera entrega conocemos a Marcus, quien desde el principio está encarcelado por haber desobedecido órdenes de su superior, lo que conllevo a la caída de Ephyra. No obstante, eso es una historia pasada, y el ejército lo necesita nuevamente entre sus filas para cumplir una misión. Es por ello que su amigo, Dom lo rescata de la prisión, que ya estaba infestado de Locust.
Tras su liberación, e integración al Escuadrón Delta, se les informa su deber. Dom y Marcus, junto con otros pocos soldados deberán rescatar al equipo Alfa. O mejor dicho, recuperar el Resonador que tenía este escuadrón. Un dispositivo que les permitirá mapear los túneles en los que se refugian los invasores, y poder así lanzar una Bomba de Masa Ligera para diezmar sus fuerzas.
Aunque la guerra es despiadada, y perder un compañero siempre es una posibilidad en el campo de batalla.


Sin embargo, lo que determinó su éxito y lo definió como una franquicia con un gran futuro no fue necesariamente su historia, sino su sistema de cobertura. Sin haberlo inventado, ya habían varios otros exponentes que habían experimentado con la idea de shooter de cobertura, tuvo la lucidez de converger varios elementos del género convirtiéndolo así en uno de las máximas referencias en él.
Como cabe imaginar, tomar cobertura es clave. Si uno se queda parado en medio del campo de combate será un imán de balas, y duraremos poco. Por lo que lo primero que debemos hacer al entrar a una habitación es pensar cuál es la mejor posición para cubrirse. Sin embargo, quedarse allí, escondido y solo asomar la cabeza para disparar no siempre es efectivo. ya que los enemigos avanzan y buscan flanquearte. Por lo que también hay que ir avanzando estratégicamente, no a lo loco, para abatir a todos los enemigos antes de ser rodeado.


Estas mecánicas hacen que el multiplayer también se sienta único. Aun con modos de juegos clásicos que tienen otros shooter multiplayers, como duelo por equipos, conquistar zonas, 2 vs 2 o eliminar el líder, entre otros, se sienten distintos a partir de la estrategia que uno debe tomar por su jugabilidad.
Por ejemplo, no es lo mismo tener que proteger una zona en un FPS como Call of Duty, que su movilidad y velocidad te permite arriesgar un poco más estando descubierto, que en Gears, cuyos personajes se mueven más lento y debemos buscar cobertura constantemente.
Todas las modalidades son sumamente divertidas. Con partidas realmente cortas. En el caso del 2 vs 2, cada ronda no llega a durar un minuto y en 10 minutos seguramente ya estés jugando otra partida.
Varias veces en mis reseñas, o incluso en nuestros streams, he mencionado que no soy alguien que se dedique a jugar multiplayers, y menos aún del género shooter. Por lo que en este caso me costó habituarme a la situación. Pero eso habla solamente de mi ausencia de habilidad con el mando en mano para este tipo de juego.
Personalmente el que más me he disfrutado, por sentirlo que combina perfectamente con la idea de tener que encontrar una pared para ponerte a salvo, es “Un Disparo, Una Baja”. El cual como se puede uno imaginar es con francotirador, y ambos equipos reapareciendo en cada extremo del mapa.
En cuanto al funcionamiento del online, mucho no se puede decir. Con un correcto funcionamiento y encontrando partidas relativamente rápido en todos los modos. Obviamente, algunas son más populares que otras, por lo cual en algunos casos he tenido que esperar unos minutos más en el lobby hasta que me matcheara con otros jugadores, pero nunca llegando a ser algo excesivo.
Aunque vale aclarar que esta experiencia ha sido durante el primer día del lanzamiento. Siendo que en las próximas semanas este último párrafo puede evolucionar según la recepción del público.


En cuanto al apartado jugable, poco se toca en una remasterización, por lo general las mejoras son a nivel gráfico. Y Gears of War Reloaded es ese caso. Sin ninguna modificación notable en la parte jugable.
Tampoco es que los necesitara. Hace poco menos de un año jugué por primera vez la versión del 2015, y se controlaba perfectamente. Tal vez si estás acostumbrado a otros shooters más frenéticos, como los Call of Duty, o CSGO, lo encuentres duro, tosco. Pero esa es la gracia, en pos del gameplay. Busca cobertura, y rápido, porque con algunos tiros y ya estás en el suelo.
Las mejoras si están en el apartado gráfico. Con mejoras en la iluminación y sombreado, además de las texturas, llegando a resoluciones 4K. Aunque acá entramos en una discusión de si era realmente necesario.
La versión Ultimate de Windows, que salió para PC y Xbox One en 2015, se ve realmente bien, aun a estándares del 2025. Con fines de hacer esta reseña, probé otra vez esta versión y se ve realmente bien. ¿Se nota la diferencia con Reloaded? No les voy a mentir. Si, sobre todo en temas de iluminación. Pero aun así es plenamente disfrutable sin tener una definición 4K y un poco menos de reflejo.


Por otro lado, en mi experiencia he tenido unos muy pequeños bugs visuales. Armas que soltaban los enemigos, luego de matarlos, que quedaban flotando. El marcador de balas, luego de recargar, quedaba parpadeando, o clipeos en algunas situaciones particulares. Nada que afecte la experiencia en sí, y fácilmente corregibles con algún parche.
Tal vez uno de los puntos flojos, y que me ha sorprendido, es que no da la posibilidad de seleccionar el idioma. Por default reconoce el español, y en ningún apartado deja modificarlo a gusto. Por lo que uno debe conformarse con eso.
Y si bien nos permite disfrutarlo sin problemas, a los que nos gusta jugar juegos o ver contenidos en su idioma original o en el que está ambientado la obra nos deja con una sensación rara.
Entiendo que tal vez pueda parecer una crítica superficial, pero estando en 2025, siendo que Xbox se esfuerza por llevar la accesibilidad a los máximos estándares en todos sus trabajos, y que este también destaca en este apartado, no tener esto parece una picardía.


Entonces… ¿Vale la pena? Si, porque es un juegazo. Y si a un juegazo le retocas un poco lo visual, sigue siendo un grandioso título que incluso se ve mejor. Sin embargo, no deja de ser lo mismo que experimentaste con la remasterización que salió en 2015, que ya de por si se veía realmente bien.
Tal vez quienes más lo terminen disfrutando (además de los fans acérrimos, que buscan cualquier excusa para re jugarlo) sean aquellos jugadores que no conocen la franquicia, y esto le permita conocer este mundo y dejarlos listos para lanzarse a su precuela, que saldrá en 2026.
Y entre ellos, los que aún más beneficiados serán los fieles a Playstation y que nunca han tenido una consola de Xbox o PC, ya que será el primer juego de la franquicia que sale en la consola de Sony.