Crisol: Theater of Idols - La Fe te puede cegar

El estudio español Vermila Studios hace su debut en la industria con este título, que mezcla elementos de survivals terror, inmmersive sims y le da unas tonadas de religión y arte gótico del Siglo XIII. Dando una obra más que interesante, mas no impoluta. Mauro nos cuenta todo en esta reseña

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Mauro

2/18/20266 min read

Ningún Dios es impoluto

Hace unos años la productora Blumhouse, conocida en el cine de terror, anunció su expansión al mundo de los videojuegos, y particularmente a los de terror. Así comenzó a publicar varios títulos indies, que fueron cosechando cierto pedigree a sus publicados.

Es así que llega Crisol: Theater of Idols, el primer juego del estudio español Vermila Studios, quienes vienen a traer una propuesta interesante. La Religión se basa en la fe, y que mejor explayarse en esta base que embarcarte en una aventura de terror, en el medio de un conflicto religioso, en donde las municiones son tu propia sangre y salud.

Argumento: Dios vs Dios

Crisol: Theater of Idols nos lleva a una aventura de terror y acción, en primera persona, ambientada una versión ficticia de España, llamada Hispania, en el que combina ficción con elementos reales.

En esta obra nos ponemos en la piel de Gabriel, un devoto de El Dios Sol, a quien se le encomendó la misión de explorar La Isla Tormentosa. Una región en la que ha crecido fuertemente un culto herético que idolatra al Dios del Mar.

Sin embargo al desembarcar en la isla Gabriel comienza a encontrarse con situaciones extrañas. Una ciudad que parece un campo de batalla reciente, más aún sin cuerpos en la calle. La poca gente que se encuentra se asusta y escapa de él, para encontrar luego que han sido asesinadas. Y unas monstruosas estatuas que cobran vida y nos atacan.

Sin embargo El Dios Sol será demandante pero también es piadoso. Y por demostrar su profusa Fe, Gabriel es dotado de armas bendecidas por la deidad. Estas le permitirán hacer frente a todos los peligros de la isla, pero hay un detalle, la munición es su propia sangre.

Equipado con su Fe y guiados por un pelotón de rebeldes locales, el devoto deberá descubrir cuál es la verdad detrás de este culto del Mar y qué horrores sucedieron en la Isla La Tormentosa. Aunque cada descubrimiento pondrá a prueba su propia devoción en la religión.

Mecánicas: Evangelizando con el poder de la sangre

Como mencionaba en un principio, Crisol es un FPS de terror con algunos elementos Bioshock-like.Y como tal, obviamente, nuestra principal defensa será nuestro arsenal de armas.

Inicialmente contamos con una pistola, pero a medida que avanzamos y exploramos encontraremos nuevo armamento, como escopetas, ametralladoras, y hasta un lanzaarpones.

No obstante, si algo caracteriza a Crisol (y fue en cierto punto su argumento diferencial) es que no encontramos por ningún lado municiones para recargar nuestras armas. Y esto se debe a que las balas no son de plomo, son de nuestra propia sangre. Por lo tanto, para recargar consumiremos de nuestra salud.

Otro elemento de defensa con el que contamos es el cuchillo, que si bien en un principio es bendecido por Dios a través de nuestra sangre, dándole una nueva apariencia, este luego no necesita este sacrificio para recargarlo o afilarlo. Solo su uso le quitará filo pero para recuperarlo hay que hacer como cualquier hijo de vecino, ir con un afilador.

A su vez, estos elementos y al mismo Gabriel, podemos ir mejorandolos. Mientras que nuestro armamento se puede “upgradear” con monedas que vamos encontrando y saqueando a los buenos vecinos de la ciudad (el diezmo para casa papa!), las habilidades de nuestro protagonista se levelean con “almas” de los monstruos destruidos y unas calaveras de cuervos que encontramos al explorar el mapa.

Lo bueno y lo malo: No todo es Fe ciega acá

En líneas generales Crisol es un amalgama de elementos interesantes e inteligentemente desarrollados, con otros que le falta alguna vuelta de tuerca o pulido adicional.

Uno de los aspectos que adolece un poco de ambos puntos es la ambientación terrorífica que busca implantar. Combinando la arquitectura gótica característica de España del siglo XIII, una ciudad donde da la impresión de que sucedió algo grave, y un interesante diseño de monstruos, logra dar una sensación de incertidumbre y peligro a la vuelta de cada esquina.

Sin embargo eso se pierde rápidamente con tan solo vencer algunos enemigos y explorar un poco La Tormentosa. Primeramente, las estatuas no son un gran peligro realmente. Por un lado son fáciles de esquivar, y normalmente vienen de 1 o 2 a la vez. Además, su IA no es la mejor, ya que si nos escapamos un poquito o entramos a alguna habitación lindera dejan de seguirnos y regresan a su posición inicial.

Y si llegase a ser el caso que hayamos perdido algo de vida, enseguida nos vamos a encontrar con incontables formas de recuperarnos. Ya sea algún animal que podamos absorber (una de las formas de recuperar vida instantáneamente) o hay incontables jeringas de “Plasmina” (que llevaremos con nosotros, para usarlas cuando necesitemos).

Seguramente esto se pueda solventar si se juega en su mayor dificultad posible (por mi parte lo jugue en normal), aunque eso choca cuando en el selector de dificultad aclara que “Normal” es como está pensado por los desarrolladores y sabiendo que seguramente la mayoría de jugadores van por ese nivel primero. Y por cierto, tampoco se puede cambiar una vez iniciada la partida.

Aun con esos detalles, que para muchos pueden ser algo importante, personalmente me compenso de sobre manera explorar el mapa y resolver cada uno de los puzzle que se van presentando.

De ellos, hay algunos que son más simples, que se resuelven en pocos minutos, y otros en los que hay que pensar e incluso tomar lápiz y papel.

Por otro lado, gráficamente y artísticamente destaca de sobremanera. Aún siendo un estudio independiente, y siendo este su primer trabajo, en el apartado gráfico se llevan un sobresaliente. Y esto acompañado con una buena optimización, con alguna que otra caída de frames, más nada molesto o que influya en el disfrute del juego.

En la cuestión artística, ya he resaltado cómo logran generar un ambiente lúgubre y tétrico, sin sobre utilizar (aunque lo hay) el gore o el jumpscare. Haciendo así que cada esquina o ruido que escuches nos ponga atentos ante la aparición de esas embusteras y malditas estatuas vivientes.

Narrativamente también hace un trabajo muy bueno, tanto sea por lo interesante de la trama principal, como las pequeñas historias de los lugareños antes de sus momentos finales. Y no solo por su contenido, sino por la forma en la cual están narradas.

Entrar a una habitación y encontrar un cuerpo, o escena extraña, puede desencadenar una ilusión en la que nos adentramos en el reciente pasado de la isla.

En resumen

Ya abundantes veces he comentado en reseñas o en streams que lo mío no son los Shooter, menos si son en primera persona. Y si bien Crisol tiene sus fallas, son justamente ellas las que me permitieron disfrutarlo.

Al no tener esa sensación de peligro constante por ser malo apuntando, y temer por quedarme sin balas rápidamente, hicieron que pueda concentrarme en otras cosas que sí disfruto más. Como los puzzles y el recorrer “su mundo”. Buscar en cada casa y habitación todo ítem que haya, para luego poder mejorar mi personaje o armas realmente mi “lugar” en los videojuegos.

Ahora, para quienes sean más asiduos a los FPS o tengan más ganas de constante sensación de peligro y muerte inminente, por lo menos en la dificultad media, Crisol no llega a brindarlo. Tal vez tengas que dar el salto directamente a la mayor dificultad, aunque no sé cuán bien balanceado está, u optar por una modalidad “personalizada” en la que hay posibilidad de ajustar distintos parámetros para hacer la partida de tu preferencia.

En resumidas cuentas, creo que Crisol Theater of Idols hace un buen trabajo, aunque queda con margen para el pulido y mejora. Aun siendo una obra muy disfrutable, que logra entregar una experiencia opresiva y terrorífica prometida, con los detalles mencionados deja una sensación que aún podía ser mejor.

No digo que sea mala, sino que es una experiencia buena que fácilmente puede aspirar a ser excelente con tan solo unos detalles.

Esta es la ópera prima de Vermila Studios, y para pasarla toma entre 10 a 15 horas aproximadamente. Actualmente se encuentra disponible en Steam, PS5 y Xbox Series X|S.